DIAGNÓSTICO SOBRE MIFAS
Jordi Feu i Gelis - Universidad de Girona.

Presentación

El documento que tenéis en las manos es un resumen de los aspectos más importantes reflejados en la publicación Diagnóstico sobre MIFAS y los discapacitados físicos en las comarcas gironinas.

Este estudio, como bien indica su nombre, ha tenido como objectivo fundamental: hacer un retrato de los socios de MIFAS; constatar el grado de conocimiento que tiene el socio sobre la estructura organizativa de MIFAS; determinado el conocimiento y uso que hace de las actividades y los servicios que organiza la institución; y, en última instancia, comprobar la valoración que hace de todo ello.

Con ese fin, se realizaron 500 enquestas –la gran mayoría por vía telefónica– entre los meses de febrero y marzo del 2002; y 8 grupos de discusión, uno en cada  una de las comarcas donde hasta el día de hoy MIFAS tiene presencia. 

Este documento, que es un resumen del estudio completo, tiene dos partes bien diferenciadas. En la primera parte se encuentran las principales conclusiones a las cuales hemos llegado después de vaciar y analizar las enquestas así como una parte de los grupos de discusión. Y, en la segunda parte, resumen de las problemáticas y propuestas,  están las principales problemáticas que se han detectado –sobre todo a partir del análisis de los grupos de discusión realizados y además, un esbozo de diferentes propuestas para mejorar el funcionamiento de la entidad.

1. CONCLUSIONES GENERALES

1.1. Características básicas de los socios

La mayoría de los socios de MIFAS, el 72,4%, son personas adultas-maduras (de entre 31 y 60 años) y en cuanto al género, casi tres cuartas partes son hombres. Es importante destacar que un poco menos de la mitad, el 41%, no tiene pareja estable y la mayoría de estos desea cambiar la situación en la que se encuentra actualmente. Contrariamente a los pronósticos que se habían hecho en el momento de plantear la investigación, una mayoría aplastante de los socios, el 93%, vive en compañía y sólo el 6% vive solo. Ahora bien, los socios que viven solos no se distribuyen de forma uniforme en los diferentes grupos de edad: en los grupos de edad más avanzada es donde hay mayor concentración.

Al fijarnos en diferentes cuestiones reveladoras de la tipología de discapacidad constatamos que el 81,2% son discapacitados físicos; el 76,4% tiene una discapacidad adquirida –y la gran mayoría de éstos  la ha adquirido antes de los 31 años por causa de accidente; un tercio de los socios constata que su discapacidad empeora de forma progresiva –por lo cual cada vez requiere más atenciones; el 56% desconoce qué es el baremo de movilidad y el 14% no sabe qué es el grado de discapacidad. Además, casi una cuarta parte de las casas de los discapacitados de MIFAS no están adaptadas para poder llevar una vida autónoma.

Respecto al nivel de instrucción y otras cuestiones educativas nos damos cuenta de que, en general, hay un nivel bastante bajo. Como dato indicativo tenemos que sólo el 7% tiene estudios universitarios. A pesar de éso, casi la mitad de los socios, el 43,9%, se está formando en algún campo (mayoritariamente en el campo no formal el cual, muchas veces, está más asociado a una práctica de ocio que no a una actividad propiamente formativa).  Los conocimientos informáticos de los asociados y el acceso a las nuevas tecnologías de los socios de MIFAS continúa siendo un tema pendiente: aunque el 28,7% dice que tiene acceso a internet, el 42,9% no tiene ningún tipo de conocimiento en informática.

El mundo asociativo del socio de MIFAS es, en términos generales, bastante limitado: el 68,6% no forma parte de ninguna asociación mientras que el 31,4% restante está integrado o acude a las actividades que organizan entidades como por ejemplo la ONCE, la Frater, casales de jubilados, etc. A pesar de éso, las expectativas asociativas de futuro son muy elevadas porque el 42,7% manifiesta que les gustaría formar parte de una asociación que les ayude a fomentar las relaciones sociales, el deporte, la cultura, las manualidades, etc.

La mayoría de los asociados, el 60%, está excluido del mercado laboral–y hay que decir que, a veces lo está por voluntad propia. El 30% de los socios que trabajan, la mayoría desarrolla trabajos no cualificados y con muy poca relación con los estudios previos que cursaron. La mayor parte de  los asociados que están integrados en el mercado de trabajo han accedido por vías alternativas a MIFAS como son por ejemplo amigos, buscándolo por su cuenta, etc; el 91,3% tiene contrato de trabajo –el 66,3% de éste lo tiene fijo o indefinido– y, aunque parezca paradójico, si tenemos en cuenta todo lo que hemos dicho, el 80% está satisfecho con el  trabajo que lleva a cabo.

1.2. El socio dentro de la entidad

Desde una perspectiva general al socio de MIFAS se le puede considerar relativamente “novato” porque el 54% lleva, como mucho, 7 años. La mayoría de los socios, tal como revela el cuestionario y los diferentes grupos de discusión (a partir de ahora GD), ha entrado gracias a los consejos de un amigo discapacitado o bien de la administración.

Los motivos por los cuales alguien se hace socio son eminentemente instrumentales: recibir ayuda, obtener información para desenvolverse dentro de la sociedad y encontrar trabajo.

La inmensa mayoría de los socios tiene una buena percepción de la entidad: el 97,6% aconsejaría a cualquier discapacitado que se hiciese socio de MIFAS, el
98,2% quiere continuar formando parte de la entidad –porque se sienten bien, para estar informados y, tal como hemos explicado anteriormente, para poder encontrar un trabajo remunerado y en condiciones.

En el momento de entrar a formar parte de MIFAS,  una mayoría muy “justa”, el 66,8%, considera que le dieron la información necesaria para conocer la entidad y una mayoría aplastante, el 99,2%, afirma que el trato que se le dió fue muy bueno o bueno. Por otro lado, es importante resaltar que el 55% de los socios no ha modificado la percepción que se había hecho de MIFAS desde el momento que entró y el 38% le ha modificado de forma positiva.

No es exagerado si se afirma que el gran lastre de MIFAS es el desconocimiento que tiene el socio de la entidad así como la escasa implicación en la misma. Ambas cuestiones, se han puesto tanto de manifiesto en los resultados de las enquestas como en los G.D. Aquí hay unos datos objetivos que hablan por sí solas: el 75% desconoce los estatutos, el 76% desconoce cuales son los derechos y las obligaciones de los socios, el 79,8% desconoce cual es la estructura organizativa y de gobierno. Si nos centramos en esta última cuestión constatamos que el 32% no sabe que son las asambleas comarcales y el 71,7% desconoce las asambleas de compromisarios; el 50% no sabe quien es el presidente de MIFAS y el 68,1% no sabe quien es el responsable de su delegación.

Respecto al grado de implicación del socio en las estructuras de gobierno, los datos son, en buena parte, pesimistas: el 74,7% no ha participado nunca en las asambleas comarcales, el 88,2% no ha participado nunca en las asambleas de compromisarios, el 91,3% no ha formado nunca parte de la junta comarcal y el 96,6% no ha formado nunca parte de la junta directiva. Ahora bien, una punta de optimismo se abre cuando alguien se interesa por las perspectivas de futuro: el 53,6% de los socios dice que está dispuesto a participar en la asamblea comarcal, el 96,6% en la asamblea de compromisarios, el 38,4% está dispuesto a formar parte de la junta directiva y el 42,9% está dispuesto a formar parte de la junta comarcal. Con todo, se ha de decir que estos porcentajes tan alagadores, muy probablemente están desviados por lo que se considera que se ha de decir para quedar bien delante del enquestador. De hecho, las pruebas que se han hecho en los G.D. dan bastantes argumentos para mitigar de una forma notable estos porcentajes que con seguridad están sobredimensionados.

Con anterioridad se ha dicho que la gran mayoría de los socios tiene una buena percepción de la entidad y también hay que decir que la gran mayoría de los que están en condiciones de opinar –es decir, los que conocen el funcionamiento de la entidad– hace una valoración positiva: el 92,9% considera que la gestión del presidente es muy buena o buena, el 93,5% valora con el mismo cualificativo a la junta directiva, el 93,3% de los socios notabilizan la gestión del responsable de la delegación y el 60,5% afirma que el funcionamiento de la junta directiva de las respectivas delegaciones es buena o muy buena. Este último porcentaje, que aunque es relativamente elevado, está por debajo del resto, hay que decir que todavía sería preciso rebajarlo más si tenemos en cuenta las aportaciones y críticas realizadas en la mayoría de los G.D.

Considerando todo en conjunto, entonces, si bien el socio que tiene conocimiento de la entidad –muy pocos por cierto– hace una valoración positiva o muy positiva de los órganos de funcionamiento, las juntas directivas comarcales son las que tienen menos aceptación y más aspectos a resolver.

Las actividades y los servicios que ofrece MIFAS sólo son conocidos por una mayoría muy justa y que, a opinión de los auditores, se considera absolutamente insuficiente: el 56,7% de los socios los conoce mientras que el 43,3% restante no. Por otro lado, no todo lo que ofrece MIFAS es igualmente conocido. De más a menos tenemos: los cursos de formación, el servicio de integración laboral, el centro ocupacional, las actividades de ocio, las empresas de las que MIFAS tiene parte, el Servicio de atención al socio, la residencia, el club de deportes y la casa-refugio de las dunas.

Si el grado de conocimiento del conjunto de las actividades y los servicios es bajo, más bajo es todavía el grado de utilización: el 39,9% ha utilizado alguna vez el servicio de integración laboral y el 38,9% el servicio de atención al socio. La infrautilización de lo que se ofrece en  MIFAS es un hecho evidente.

Ahora bien, los pocos socios que conocen y utilizan los servicios y las actividades que ofrece MIFAS, la gran mayoría hace una valoración positiva: Los cursos de formación programados por MIFAS son valorados positivamente –como “muy buenos” o “buenos”– por el 94,5% de los socios que, obviamente, han hecho alguno; el servicio de atención al socio es valorado positivamente por el 93,3% de los socios que lo han utilizado, el servicio de integración laboral es valorado positivamente por el 86,1% que ha acudido alguna vez.  Ya en  otro orden de cuestiones, las empresas son vistas de forma positiva por una mayoría aplastante, el 94,9%; y el club deportivo es valorado de forma positiva por un porcentaje similar, el 94,5%.

El tema del voluntariado, tan presente en otros tiempos en MIFAS, es evidente que ha ido de baja porque el 88,8% de los socios actuales no ha hecho nunca tareas de voluntarios. Ahora bien, el 83,7% de los que han hecho alguna vez consideran que la experiencia ha sido muy buena o buena. Tal como pasa con otras cuestiones, las expectativas de futuro cuando son planteadas por el investigador revelan datos esperanzadores: Cuando se pregunta si estarían dispuestos a hacer de voluntarios, el 76% contesta afirmativamente y además, un porcentaje importante explicita el campo en el cual le gustaría actuar –actividades deportivas, manualidades, organización de actividades culturales, acompañamiento, organización de salidas y viajes, organización de actividades infantiles, cuidar de los abuelos, organizar actividades por los pueblos, hacer actividades artísticas, etc.

Uno de los aspectos que más llaman la atención es el divorcio que se produce entre el grado de información que dice recibir el socio y la información real que éste llega a integrar. No deja de ser paradójico que el  66,5% afirme leer la memoria anual de la entidad y que el 87,3% diga que lee la hoja de la entidad. Por otro lado, tanto en los grupos de discusión como en les encuestas se pone de manifiesto que al socio le falta información. ¿Es que la información llega tarde? o ¿es que la información que recibe y lee el socio no es la deseada?

MIFAS, así como cualquier organización o asociación, es susceptible de ser mejorada mediante la introducción de cambios e innovaciones en aspectos concretos y fácilmente tangibles (referidos a aspectos ordinarios) así como en aspectos más abstractos (referidos a la organización y al funcionamiento).  Referente a la primera cuestión –y haciendo una fusión de lo que hemos constatado en las encuestas y en los G.D– tenemos las siguientes sugerencias: mejorar las instalaciones de la entidad (sobre todo los locales de algunas delegaciones); incrementar, mejorar y adecuar la oferta de las actividades (incrementar las actividades culturales y, si es oportuno, abrirlas a gente no discapacitada); incrementar el número de plazas de aparcamientos; incrementar la ayuda familiar –ayuda a domicilio, ayuda a las personas mayores, etc.; incrementar el número de plazas de residencia; facilitar la ayuda para que la gente se pueda desplazar; editar una revista; incrementar la ayuda psicológica a la gente necesitada; incrementar las actividades en los pueblos; continuar trabajando para suprimir las barreras arquitectónicas; establecer un acuerdo con la UdG (Universidad de Girona) para facilitar el acceso de los discapacitados a la universidad; facilitar una bolsa de amigos y grupos de ayuda mútua relativamente especializados

Y respecto al segundo bloque de aspectos, concretamente a todo lo referente al funcionamiento, dinámica y organización de la entidad: hacer una atención más personalizada al socio; favorecer la comunicación bidireccional entre el socio y la dirección y entre los mismos socios; dar a conocer la asociación a la sociedad y ejercer más presión sobre las diversas administraciones; velar por un funcionamiento más descentralizado; velar por aproximar la entidad al socio;  hacer entrevistas previas a los socios (para, entre otras cuestiones, explicar bien al socio lo que la asociación espera de él); identificar al socio mediante un carnet; debatir la posibilidad de establecer una cuota por parte de los socios; generar dinámicas para que el socio se conozca mejor; romper el conformismo y favorecer el entendimiento a todos los niveles; mejorar el funcionamiento de las juntas comarcales; favorecer un clima más participativo e impulsar la reflexión profunda (favorecer la expresión crítica en las asambleas); priorizar objectivos; establecer reuniones periódicas donde se debatan cuestiones con sustancia; adecuar el horario de las reuniones y facilitar el transporte de los discapacitados; hacer las asambleas más interesantes; etc.

2. RESUMEN DE LAS PRINCIPALES PROBLEMÁTICAS Y APUNTE DE LAS PROPUESTAS

IDENTIFICACIÓN PROBLEMÁTICA

PROBLEMÁTICA

APUNTE DE LA PROPUESTA PARA MEJORAR

Problemáticas diversas (derivadas de los apartados 1, 2 y 3 de la segunda parte); I

Aislamiento de las delegaciones más alejadas

Acentuar la tutela de las delegaciones más alejadas.

 

Dificultad puntual de algún socio para poder intervenir / colaboración directa 

Exponer de forma clara cuales son las posibilidades colaboradoras de los nuevos socios en el momento de asociarse.

Dar el apoyo necesario para que los socios que quieran colaborar lo puedan hacer

II

Estancamiento de la parte asociativa

Redireccionar la parte asociativa a través, fundamentalmente, de profesionales (dinamizadores)

Apostar por hacer actividades más flexibles

Apostar por una asociación más abierta

II

Distanciamiento entre los servicios y los usuarios 

Procurar el máximo de acercamiento entre MIFAS y los socios – especialmente los nuevos– mediante una entrevista prolongada con técnicas y equipo directivo para que conozcan las posibilidades de la asociación y la sientan como suya.

II

Perdida del aire de familia

 

II

Desmembración de las delegaciones

Dar un nuevo impulso mediante: 1) selección de delegados “fuertes” y con actitudes asistidos por profesionales que los apoyen y se responsabilizen de una parte importante del trabajo (educadores sociales, pedagogos, psicólogos, etc.).

Por lo tanto, hay que pensar en nuevas fórmulas para seleccionar a los delegados y es necesario crear la figura del dinamizador.

Favorecer el fortalecimento de las delegaciones más dependientes y establecer mecanismos para incrementar el número de socios

III

Falta gente que se involucre en  la entidad, y que se quiera hacer responsable

Es importante que todos los socios, y de forma especial los nuevos, conozcan los espacios de participación así como las responsabilidades que pueden asumir dentro de la entidad. Es necesaria una entrevista personalizada e informativa con los técnicos y/o la dirección (entrevista que completa lo que se ha apuntado en el apartado 2.2.)

Hay que estimular que la gente se anime a asumir responsabilidades 

III

“Despreocupación” de los socios históricos

Dar responsabilidades a los socios históricos que manifiesten ganas de trabajar por la entidad. 

III

Los socios no se implican bastante (en las actividades que programa la asociación)

Hacer llegar la información con antelación suficiente

Insistir pocos días antes de realizar la actividad

Percepción social

IV

La sociedad no conoce MIFAS

Una parte de la sociedad tiene una idea estereotipada

Se han de organizar campañas informativas “imaginativas”

Hacen falta campañas de difusión (algunas conjuntamente con otras entidades)

Incrementar la presencia en los medios de comunicación

IV

Mientras una parte de la administración muestra sensibilidad; otra, la obvia

Procurar mesas de negociación, seguimiento, etc.  en todos los ayuntamientos y consejos comarcales

Punto Débil 1

VI; I

Discapacitados que no forman parte de MIFAS

Campañas de difusión y sensibilización (completando lo que se ha explicado en el apartado IV).

Campañas de acercamiento a los hospitales

Punto Débil 2

VI; II

Idea errónea de MIFAS por buena parte de los socios. Desconocimiento de MIFAS por parte del socio.

Organizar una sesión de recibimiento –técnicos, equipo directivo– para explicar con detalle los derechos y “obligaciones” de los socios. Se puede pensar en sesiones colectivas que reúnan a los nuevos socios de un semestre. (sesión que completa lo que se ha apuntado en el apartado 2.2 i 3.2.)

Punto Débil 3

VI; III

Falta de identidad

Hacer un carnet acreditativo

Crear un aire de familia

Favorecer actividades y dinámicas que estimulen la colectividad y el grupo

Hacer sentir al socio que forma parte de un proyecto colectivo (a explicar en una entrevista previa que completa las anteriores)

Punto Débil 4;

IV

Burocratización

Velar para compensar el papeleo que crea una organización que va creciendo.

 

Enfriamiento  del trato entre los técnicos y los socios (especialmente los nuevos)

Hay que trabajar por un trato más personalizado

Tener “tiempo” para perder con el socio

Incrementar la importancia en las relaciones interpersonales (tarea efectuada, en parte, por los dinamizadores anteriormente propuestos. Para más información  ver el apartado 2.2.)

Punto Débil 5;

VI; V

Poca vida asociativa

Crear espacios de encuentro

Mejorar los espacios actuales

Activar los espacios existentes y que están infrautilizados

Crear espacios de participación abiertos y flexibles

Crear espacios informales

Favorecer que los socios puedan compartir su experiencia personal y cotidiana

Crear grupos de interés

Crear un sistema de red

Crear una bolsa de voluntarios para dar soporte y acompañamiento a la gente más necesitada

Punto Débil 6

VI; VI

Actividades insuficientes y algunas inapropiadas

Incrementar el número de actividades

Dar a conocer a todos los socios las actividades organizadas por cada delegación

Hacer actividades “asequibles” a todos

Hacer actividades creativas

Hacer actividades que salgan / propuestas por la base (una base amplia)

Pensar en actividades comunes y otras sectorializadas

Pensar en actividades mixtas (organizadas por dos o más asociaciones)

Pensar en actividades abiertas (a no discapacitados)

Punto Débil 7

VI; VII

Implicación insuficiente del socio

Hay que clarificar desde el principio que comporta asociarse a MIFAS a través de una entrevista o recepción (aspecto mencionado en otros apartados)

Firma de un contrato de compromiso

 

Escasa participación en las actividades

Hay que velar por el transporte de los discapacitados

Punto Débil 8

VI; VII

Asambleas poco dinámicas

Hacer asambleas más abiertas,  dinámicas,  participativas y críticas

Fomentar grupos de trabajo conducidos por gente no vinculada a la asociaciónReestructuración total

 

Compromisarios /delegados poco críticos

Establecer requisitos “de entrada”

 

Dificultad para encontrar relevos

Estimular a los jovenes para que se impliquen en el relevo de la entidad

 

Debate insuficiente y otras cuestiones relacionadas con el funcionamiento

Propiciar la crítica y el debate en todos los órganos de participación

Fomentar que las decisiones no se tomen de forma lineal

Experimentar nuevas fórmulas de participación, crear espacios de debate ad hoc

Crear comisiones de trabajo

Punto Débil 9

VI; IX

Poca comunicación o desconocimiento entre los socios

Mejorar la movilidad entre las diferentes delegaciones

Establecer un ritual de bienvenida para dar la entrada formal a los nuevos socios

Punto Débil 10

VI; X

Excesiva centralización

Delegar una parte de la gestión a las delegaciones

MIFAS
(Minusválidos Físicos Asociados)

Webmasters: Guillén i Contreras